Técnicas Básicas de Conducción de un 4×4

Lo primero que tenemos que mirar es como tenemos que ponernos al volante, el respaldo del asiento tiene que estar en la posición más vertical posible, pues esto evitará que fuera de asfalto nuestros riñones sufran demás, así como la zona lumbar y cervical. A la hora de coger el volante nunca meteremos los pulgares por dentro (como se suele agarrar un volante de turismo), cuando estamos off-road el volante podría darnos un golpe inexperado y romper los dedos, las ruedas ya no van tan tranquilitas 🙂
En el momento de circular es muy importante quitarse esa mania de llevar el pie izquierdo encima del embrague, cualquier bache puede hacer que lo pisemos provocando la pérdida del control de nuestro pequeño TT. El freno motor en estos niñitos de cerca de los 2.000 kilos es muy importante y definitorio, al pisar el embrague perdemos este freno con lo que podemos acabar dando tumbos.

Es importante recordar siempre que estamos viviendo en la naturaleza y no a destrozarla.
No podemos olvidar que en cuanto dejamos el asfalto o cuando el firme está en mal estado o por cuestiones climatológicas (nieve, mucha agua…) debemos (en el primer caso) o podemos aprovechar (en los otros casos) las características de nuestro vehículo y poner la tracción integral.
Un apunte a los principiantes:
Antes de meternos en el monte como si fuese nuestro, es muy aconsejable que conozcamos todos los datos técnicos de nuestro TT, los ángulos característicos, radio de giro, alturas libres, etc…



Conducción en la arena

La arena puede presentar distintos tipos de consistencia por lo que debemos mirar con cuidado esto. La arena presenta un poder de retención muy grande asi que iremos en reductoras.
Si vemos roderas y son muy profundas nos indicarán que que la arena está blanda, tanto más cuanto más profundas sean. En este caso desinflaremos un poco las ruedas e iremos por un lado de las roderas, nunca por ellas, manteniendo un régimen alegre del motor. En los tramos largos y blandos iremos a la máxima velocidad posible y, a medida, que nos vaya frenando iremos reduciendo de marcha.
Evitaremos siempre los frenazos, acelerones y giros bruscos pues podría dejarnos clavados. En este caso, nunca insistir con el acelerador pues acabaríamos más enterrados. Normalmente basta despejar la panza y las vías de la ruedas para, muy lentamente, poder salir.

Condución en barro

La quintaesencia del todoterreno es el barro que puede ser muy divertido pero puede llegar el momento en que sea lo más odiado si no tenemos cuidado. La principal dificultad a la hora de pasar una zona embarrada está en saber si la capa de barro es superficial o si es tan profundo que nos podría dejar atrapados.
Hay que decir que sobre barro tenemos que tener mucho cuidado con los acelerones, frenadas fuertes o giros rápidos y bruscos pues pueden hacer que nuestro preciado TT acabe dando vueltas sin control, y a saber donde para 🙁
Normalmente entraremos en marchas cortas pero reductoras largas, con el motor alegre de vueltas.

Si estamos en el caso de capa poco profunda, el problema está en que nuestro TT vaya por donde nosotros queremos que vaya 🙂 El coche se undirá hasta que las ruedas delanteras saquen todo el barro y encuentren con el firme duro de debajo.
Cuidado cuando circulamos por pistas arcillosas y empieza a llover, podemos estar entrando en una pista de patinaje!!
Si encontramos roderas y estas son de menos de 25 cm (aprox.) de profundidad lo mejor es seguirlas pues iremos por firme más duro, si nos encontramos con muchas, escogeremos la que mejor se adapten al ancho de vías de nuestro TT. Aquí con entrar en 2ª reductora y un poco de gas es más que suficiente. Para roderas más profundas podemos hacer como se describe en zanjas y roderas.

Si tenemos la “suerte” de encontrar con un barrizal profundo y virgen estate seguro de que tienes FIESTA!!! Buscaremos la mejor trazada mirando donde presenta mayor consistencia el suelo. Comprobando que no existen piedras o cualquier cosa que nos impida avanzar, escepto el barro, claro :-), entraremos en 2ª reductora con el motor alegre, podemos, tambien, bajar un poco la presión de las ruedas para dar mayor superficie y no enterrarnos tanto. Una presión intermitente en el acelerador facilitará la tracción de las ruedas. Si notamos que el coche se empieza a frenar y pensamos que se puede llegar a parar, frenamos, engranamos la marcha atrás y salimos por donde vinimos. Si la causa no es otra que el barro, tomamos impulso y pa’lante!!
Si tenemos alguna duda de si podemos pasar lo mejor es dar media vuelta y buscar un paso alternativo.
Despues de mucho barro es aconsejable meterle una buena lavada al coche.
Un consejo, en barro muy blando las cadenas de nieve dan un resultado increible! 😉

Conducción en nieve

La nieve puede ser una fuente inagotable de situaciones divertidas, pero a parte de que tiene un coeficiente da adherencia muy bajo, puede ocultar verdadero peligros debajo de ella: piedras, zanjas…

La conducción sobre nieve es muy parecida a la de barro, nada de acelerones ni frenadas fuertes ni giros rápidos y bruscos. Llevaremos un ritmo suave y constante en la marcha que veamos justa pero que nos deje un margen para poder dar una respuesta vigorosa, en caso de que haga falta. A la hora de arrancar lo haremos en marchas largas para evitar que las ruedas patinen. Y mucho ojo con las curvas.
Si no estamos en el caso de que algún coche tenga que ir abriendo camino por la gran espesura de la nieve , evitaremos la roderas, pues la nieve aplastada se convierte muy fácilmente en hielo y eso es peligroso.

Las gomas anchas son mejores para la nieve, por lo que podemos bajar un poco la presión de las ruedas. Evitaremos siempre ir a caballo entre distintos tipos de nieve, la diferente consistencia de estas puede darnos algun susto.
Cuendo andamos en nieve es muy conveniente llevar una pala para despejar la panza, si quedamos atascados, o quitar cualquier montón de nieve que nos impida avanzar por el camino.
Para subir pendientes, a veces, resulta mejor ir haciendo pequeños zig-zag, mientras que para bajar podemos ir más directos. Las cadenas serán necesarias si pensamos subir pendientes superiores a 20º.
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Paso de crestas, en V, roderas y zanjas

Pasos de crestas: Esto es un obstáculo definido por el ángulo formado por dos planos inclinados, por lo que la distancia entre ejes, asi como el ángulo ventral de nuestro TT son factores muy importantes. La forma normal es subir la rampa inicial con suficiente inpulso para no quedar empanzados en la parte superior, una vez las ruedas delanteras sobrepasen el vértice soltaremos el acelerador, la propia inercia del coche hara pasar el ej posterior al otro lado. No nos asustaremos por tel posible salto qu se puede provocar.
A la hora de subir tendremos cuidado de marchar rectos, pues, en esta posición, el morro del coche nos tapará la posible vista del suelo y así un punto de referencia, con lo que, por instinto, tenderemos a girar a un lado sin darno cuenta.
Pasos en V: Aunque parezcan menos espectaculares, son bastante más peligrosos que los “pasos de cresta” pues un pequeño error puede dejarnos de medio lado. Es aconsejable dar un vistazo a la zona para preveer posible ancheamientos del paso o algun obstáculo que podría darnos un susto. Nos pondremos a caballo del paso y con el volante agarrado fuertemente iremos muy despacio, siempre atentos a cualquier pista que nos indiquen las ruedas. Si el paso es muy amplio, tanto o más que el ancho de vías de nuestro coche, la principal preocupación es mantenernos la más horizontal posíble.
Roderas: Lo que debamos hacer dependerá de la profundidad de estas. Si son más profundas que la altura libre del vehículo, avanzaremos a caballo entre ambas. Si no podemos hacer esto, llevaremos las ruedas de un lado por el fondo de esta y las del otro lado por la parte central de camino.
Zanjas: La forma de afrontar este tipo de obstáculos es simple de explicar, aunque a veces no tanto de pasar 🙂 Las afrontaremso de forma diagonal a la misma. La aproximación se hará en marcha corta (dependiendo de la profundidad, usando incluso 1ª reductora) y a punta de gas. Tendremos cuidado de golpearnos la cabeza con las oscilaciones y balanceo que provoca el paso. Si es muy profunda y estrecha podemos llenarla parcialmente de piedras. Si, al contrario, es muy amplia y el ángulo de salida no es muy pronunciado podremos tomarla de frente.

Las pendientes

Dentro del tema de las pendientes podemos distinguir tres tipos: Bajadas, Subidas y las pendientes laterales.
En cualquier escursión podemos encontrarnos alguno de estos tipos de pendientes. Aunque todo TT puede pasar, sin peligro, por una inclinaciónde, por lo menos, 40o conviene, antes de afrontar el obstáculo, recorrerlo a pie mirando posibles puntos de dificultad o las alteraciones del terreno que tendremos en cuenta cuando acometamos el paso.
Los que no tengan inclinómetro, que esté tanquilos, antes de llegar a los ángulos máximos del coche tendreis un miedo que no os va a dejar seguir 🙂 Los que llevar inclinómetro en el coche es lo último que miran cuando están en una pendiente importante 😛

Bajada de una pendiente: El descenso de pendientes es habitual que impresione, pero con cuidado no tiene porque plantear problemas. Iremos lo más recto posible para evitar una inclinación lateral que podría provocar un vuelco. Engranadas las reductoras, meteremos la marcha que creamos conveniente, ni muy corta (podría provocar el cruce del coche y el correspondiente vuelco) ni muy larga (el coche se embalaría y podriamos acabar mal). Recordar que lo que nos va a frenar es el motro, por lo que nunca tocaremos el embrague pues quedariamos sin tracción y no podriamos controlar el coche, tambien evitaremos tocar el freno, un uso excesivo del podría dejarnoslo inútil.
Si notamos que nos empezamos a cruzar daremos un pequeño toque en al acelerador para que las ruedas vuelvan a traccionar, podemos seguir la bajada apoyando un poco con el acelerador, pero sin pasarnos.
Si ocurre lo contrario, el coche se acelera demás tocaremos ligeramente el freno, pero sin llegar a bloquear las ruedas.
Subida de una pendiente: Aunque esto es menos impresionante también conviene andar con cuidado. Antes de subir miraremos a ver que hay al otro lado, por si hay piedras o una bajada (en este caso ver Pasos de crestas). Subiremos lo más recto posible, por eso de no volcar 🙂 En reductoras, escogeremos según como sea la inclinación, cogeremos un poco de impulso y arriba!! Non conviene ir muy rápido, pues podríamos ir dando botes que descontrolarían el coche y podriamos dar en los bajos, amén de que destrozariamos el terreno. La marcha que escojamos es la que tenemos que llevar hasta el final.
Si resulta que escogemos una marcha muy larga y no logramos subir, pisaremos el freno sin tocar el embrague haciendo calar el motor. Aun que parezca mentira esto es así: sin soltar el freno, embragamos la marcha atras (en reductoras) y soltamos un poco el freno para asegurarnos que la marcha entró bien (frenará el coche) y soltamos el embrague y el freno, despues arrancamos dejando que el motor nos frene hasta llegar a bajo pudiendo apoyar pisando un poco el pedal del freno o acelerar según lo pida el coche. Cogeremos un poco más de impulso y lo intentamos de nuevo.
Si una vez iniciada la subida notamos una pérdida de tracción en las ruedas, moveremos el volante de derecha a izquierda para que vuelvan a traccionar la ruedas, a la vez que dosificamos el gas. Cuando llegamos arriba es posible que no veamos el suelo por lo que tendremos cuidado de seguir de frente y no torcernos, como es muy común hacerlo por instinto.
Inclinaciones laterales: Este obstáculo hay que evitarlo siempre que sea posible. Todo TT supera los 30o (o más) de inclinación lateral, pero este número es muy relativo, pues dependiendo de la carga, terreno y climatología puede variar. Miraremos a pie cualquier agujero, piedra, montículo u objeto que haga variar la inclinación y podría acabar volcandonos. Iremos en primera reductora, muy despacio. En caso de que veamos que nos vamos para abajo nunca “contravolantearemos” sino que ayudaremos girando para abajo hasta que recobremos la tracción, entonces seguiremos.

Los vadeos

Siempre que podamos debemos evitar estos pasos pues, aunque no muy grande, el impacto ambiental que estamos provocando en fauna y flora del río es a tomar en cuenta. Eso sí, si no tenemos más remedio es necesario saber como actuar.
A la hora de superar un vadeo hay que inspeccionar siempre el tramo, aunque lo conozcamos, pues un pequeño aumento del cauce o cualquier riada puede variar el fondo y con el las características del paso. Miraremos la profundidad (un palo puede servir), la velocidad del agua y el fondo (fango, lodo o piedra). Normalmente si el curso es rápido el fondo estará limpio y el agua tranparente, si, alcontrario, está estancado tendremos un fondo fangoso y aguas turvias. Cuidado con las aguas muy cristalinas, puede que la corriente sea fuerte.

La altura del agua no puede llegar a las partes vitales de nuestro TT, esta altura viene en las indicaciones del fabricante. De llegar a la toma de aire el coche se calará, en este caso nunca vloveremos a encenderlo hasta que estemos seguros de que no hay agua en los cilindros. Despues llevarlo a un taller para un cambio de aceite. Si vamos a hacer vadeos profundos podemos ponerle una toma elevada. Antes de entrar en un rio deberiamos dejar enfriar un poco el motor, pues el choque térmico puede rebentarlo. La altura que nos indica el fabricante es la de la admisión, por lo que si paramos en medio de un vadeo es probable que nos entre agua dentro del habitáculo, cosa que si no paramos raramente ocurrirá.

Si tenemos fondo duro entraremos en una marcha corta con un poco de impulso y mantendremos un ritmo constante hasta le final. Esto es para que la ola que provocamos vaya siempre por delante y no se nos eche encima con el peligro de que entre agua por la admisión.
Si el fondo es fangoso, mucho ojo!! Entraremos muy despacio e iremos acelerando hasta adquirir la velocidad adecuada que permita la marcha uniforme.

Hay que tener, siempre, en cuenta estas precauciones:
• La salida es siempre más difícil que la entrada.
• Después de un vadeo tocar el freno varias veces para vuelva a tener efecto.
• Despues de vadeos prolongados es aconsejable un cambio de aceite del motor así como el de los diferenciales y de la transfer.
Decálogo del 4×4

Este decálogo sólo pretende ser un conjunto de consejos para aquellos que empiezan en este mundillo y, a veces, para los no tan nuevos pero que llegan a olvidar ciertas normas.
Estos son mis consejos particulares pero te recomiendo que te leas las normas de la AUTT que deberíamos cumplir todos los que salimos al campo.

o Salir siempre un mínimo de 2 coches.
o Llevar material de rescate: eslingas, pala, Hi-Lift …
o No salir de las pistas ni de los paso marcados.
o Dejar las cosas mejor de como las encontramos.
o Ralenticemos la marcha ante la presencia de animales y/o pesonas.
o Antes de salir llenar el depósito de combustible.
o No abusar de los frenos y embrague.
o En cuanto dejamos el asfalto metemos las 4×4.
o Recordar en todo momento que estamos para observar y vivir en la naturaleza, NO estamos sólos.
o Cuidar nuestro coche implica poder volver a disfrutar.